Descripción
Amapola se ha puesto su vestido amarillo porque hoy tiene un plan importante: encontrar el rincón de la casa donde entra más sol.
Se sienta, deja caer sus orejitas y espera. Si te acercas, parece que ya te estaba guardando sitio. Tiene esa tranquilidad de quien sabe disfrutar una tarde sin mirar el reloj.
Una conejita tejida para regalar un poquito de primavera. De esas que llegan a una estantería y enseguida parece que siempre han vivido allí.














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