Descripción
La capibara tiene fama de una cosa: ser la reina de la calma.
No se estresa. No se complica. Está a lo suyo.
Y esta, en versión amigurumi, hace lo mismo:
la ves y te entra esa sensación de “vale, todo bien”.
Por eso Capi funciona tan bien como regalo.
Porque no es “un muñeco más”.
Es un detalle con mensaje: “Te quiero tranquila / tranquilo. Te quiero bien.”
Para un niño es compañero.
Para una amiga, un regalo con intención.
Y para alguien que ama lo mono y lo diferente… es un acierto.














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