Descripción
Pipo tiene las tardes muy organizadas: primero descansar, después estirarse y, si queda tiempo, descansar un poquito más.
Se ha puesto su pijama de rayas y ya ha encontrado su postura favorita. Todo en él invita a bajar el ritmo. Hasta esa carita tranquila, que parece decir: lo de mañana puede esperar.
Un osito de ganchillo para acompañar un rincón acogedor y recordarte lo bien que sientan los pequeños descansos. Se regala con cariño y se queda por su encanto.














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